Desde que estaba fuera había sobrevivido a una tormenta de éter, alguien la había amenazado con un cuchillo y había visto hombres asesinados. Pero esto es aun peor.
Aria ha perdido su casa en la protegida ciudad de Ensoñación y sabe que sus probabilidades de sobrevivir en esta tierra agreste son mínimas. Si no son los caníbales, serán las violentas tormentas eléctricas de éter las que acabarán con su vida. Incluso el aire que respira puede matarla. Entonces conoce a un salvaje de nombre Perry. Es salvaje, un salvaje, y su única oportunidad de sobrevivir.
Perry es uno de los cazadores de su tribu y ve en Aria la fragilidad que podría esperarse de una residente. Sin embargo, él también necesita su ayuda: ella tiene la llave para su propia salvación. Aria y Perry son diametralmente opuestos, pero si pretenden sobrevivir tendrán que aceptarse el uno al otro. Su improbable alianza crea un vínculo que determinará el destino de cuantos viven bajo este cielo eterno.
Supe de este libro mucho antes de que fuera finalmente publicado en España. Creo recordar que fue en la revista literaria "El templo de las mil puertas" donde pude leer el argumento del libro traducido. Por aquel entonces no había publicados en España muchos libros de género distópico, así que la sipnosis de "Bajo el cielo eterno" me pareció sumamente original y atrayente.
Hoy día estamos en pleno boom distópico. Salen distopías hasta de debajo de las piedras y todos los argumentos parecen iguales, así que cuando este libro cruzó el charco y aterrizó traducido, se convirtió en "un libro distópico más".
Pero las ganas de leerlo seguían estando, y estaba dispuesta a darle una oportunidad al libro.
Estoy de acuerdo totalmente con un par de opiniones que he leído: Bajo el cielo eterno ha pasado bastante desapercibido dentro de lo que cabe. Y es una auténtica pena, porque considero que es un libro realmente bueno.

No hay comentarios:
Publicar un comentario